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Las Estratégias Metacognitivas: su integración en ambientes de aprendizaje para el desarrollo de competencias.

Metacognición

Empezaremos preguntándonos o generando algunas preguntas que muy posiblemente nos hayamos hecho y que posiblemente no nos hayamos hecho; ¿Cómo aprenden nuestros estudiantes hoy?, ¿Aprenderán de la misma forma que hace diez, quince, cinco o tres años?, ¿Qué hace la diferencia entre “aprender para el momento” y “aprender para la vida”?, ¿Porqué mucho de lo que enseñamos o pretendemos que aprendan, se olvidan?, ¿Son los estudiantes realmente conscientes de su aprendizaje?.

Bueno, hacer Metacognición es exactamente esto. Es la conciencia del aprendizaje.

¿Cómo generar consciencia de lo que realmente aprendemos?

Partimos entonces, del enfoque en el que está sustentado este concepto de Metacognición, desde el enfoque socioformativo hemos comprendido las competencias, este concepto yo se que muchos lo han leídos, lo han escuchado en diferentes momentos, diferentes conferencias, pero es bueno recordarlo como marco general para que podamos ubicar la metacognición dentro del proceso formativo, las competencias entonces las entendemos como:  Procesos complejos de desempeño con idoneidad que desarrollamos en determinados contextos reales y que lo hacemos a través del ejercicio ético y el ejercicio de la idoneidad.

Esa idoneidad nos lleva a pensar en la transversalidad del fundamento de la responsabilidad en las acciones que emprendemos. Entonces, cuando comprendemos este concepto de las competencias, llegamos a entender que esos desempeños actuacionales que nos llevan a determinar actividades o problemas que podemos resolver en contexto, nos permiten comprender un contexto y actuar en ello. No solamente pensando en contextos del ámbito profesional, sino comprendiendo la formación desde el proyecto ético de vida como base, que nos permite actuar en contextos también desde lo personal, lo familiar, lo laboral, lo investigativo, es decir la transformación misma de mí proyecto ético de vida de manera permanente haciendo metacognición lo cual me permite luego transformar los contextos, primero parto de una transformación de mí mismo, de un mirar hacia mí mismo, para luego poder transformar las situaciones en donde voy a resolver problemas, y hacerlo lógicamente integrando esos saberes que también sabemos, se articulan en la competencia como son;

El saber ser, el saber conocer, y el saber convivir.

Procesos de Pensamiento

Al hablar de competencia, integramos Procesos de Pensamiento, y cuando hablamos de estos procesos, sabemos que, todos nosotros, no solamente los estudiantes, estudiantes y maestros analizamos, sintetizamos, reflexionamos. Hacemos todos esos procesos mentales que tienen que ver con el desarrollo de esa dimensión cognoscitiva, entonces la metacognición no solamente tiene que ver con, ¿Qué podemos hacer para mejorar los procesos de comprensión o de conocimiento? Sino también actúa sobre las otras dos dimensiones. ¿Qué acciones podemos incorporar para que esa formación realmente sea integral y toque esa dimensión del ser? Esa dimensión ética y socio afectiva, ¿Qué acciones podemos hacer e implementar en la didáctica, que nos permitan trabajar esa dimensión actuacional? Esa dimensión del hacer, de llegar a la práctica.

Entonces la metacognición es esa base que está implícita y debe estar implícita en todas esas dimensiones, nos permite abordar cada dimensión, si desarrollamos una didáctica pertinente a la hora de hacer el abordaje del aprendizaje en nuestras aulas.

Esas estrategias metacognitivas, como les decía, no solamente van encaminadas al saber conocer, o al conocimiento, deben apoyar e ir encaminadas también a desarrollar la Meta atención, la Metamemoria y la Meta Comprensión. Cuando logramos desarrollar estos procesos, lógicamente la posibilidad de llevar a la acción lo que sabemos, lo que conocemos, va a ser mucho más fácil, es decir, nuestra mente opera tan rápido que en una actuación lo primero que hacemos es lo que más tenemos incorporados en nosotros, sea una actuación desde lo emocional, desde lo práctico o desde lo conceptual. Pero lo primero que viene a nosotros o la manera en como actuamos es con lo que tenemos apropiado, ese es el concepto de comprender realmente, apropiarse de, y la comprensión lógicamente permea esas estratégias metacognitivas, para que se de entonces esos aprendizajes autónomos y autorregulados que hoy en día necesitamos.

 

¿Qué tan significativo puede ser para los estudiantes lo que hacemos en la clase?, a veces puede ser muy significante para nosotros, que ya caminamos un tiempo en el camino y consideramos que deben saber lo que estamos enseñando porque “les va a ser útil en su vida». Lo que pasa es que nunca les dejamos saber a ellos “para qué les va a ser útil”. No lo alcanzan a comprender, no lo alcanzan a sentir, no lo saben vivir, y por eso no tiene significado para ellos.

Entonces, muchas veces debemos procurar, más que pensar en lo que nosotros queremos enseñar es en lo que ellos requieren aprender y cómo lo aprenden, de qué manera lo aprenden, la analogía de las planas para aprender a escribir nos puede suceder en muchas cosas. Consideramos que tal contenido, tal concepto, solo se aprende de una manera; y seguimos haciendo la práctica didáctica de siempre, y nos olvidamos de la cantidad de opciones didácticas que a lo largo de la pedagogía y la didáctica nos han ofrecido muchas personas y que podemos apropiar de manera pertinente de acuerdo a la competencia que vayamos a formar.

 

Y consideramos siempre el aula como único espacio de aprendizaje, y nos olvidamos que hoy en día podemos hacer del aprendizaje un espacio más amplio, donde esté implícito no solo el trabajo en el aula, sino que a partir de diferentes escenarios el estudiante puede aprender de una manera mucho más significativa y apropiar esas competencias en sus prácticas, tenemos la web, las tecnologías de la información y la comunicación.

El contexto laboral como un espacio de intervención de práctica, un ambiente de aprendizaje.

 

 La comunidad del mundo y de la región

Cuanto abordamos los problemas regionales para plantear soluciones, o solamente abordamos los problemas para hacer la crítica y mencionar que está el problema, pero no llegamos a que planteemos soluciones realmente prácticas operativas, que desde los diversos niveles de formación de nuestros muchachos podamos implementar con ellos, y que hagamos de la educación esa transformación que realmente desde que fue creada requiere desarrollar en la sociedad.

 

Luego si vamos a hacer una intervención, lo que hacemos es planificar, entonces cuando planificamos, hacemos una reflexión de esa actuación, definiendo unos criterios de lo que vamos hacer y prevemos lo que pueda pasar en el camino. Cuando ejecutamos debemos reflexionar sobre ¿Cómo está desarrollándose el proyecto, la intervención, la resolución del problema, la tarea? Si quieren no lo vean tan grande como pensar en un proyecto de intervención comunitaria o en un proyecto de intervención social o en un proyecto de intervención empresarial, veanlo como una sencilla tarea de clase y piensen en estas fases:

  • ¿Cómo a la vez que el estudiante va desarrollando sus actividad, va desarrollando estas secuencias de pasos?

Que muchas veces y con seguridad, lo hemos hecho. Pero no lo hemos hecho explícito. O practicamos algunas de ellas otras no. El Evaluar por ejemplo, que es la siguiente fase, es ir haciendo la reflexión autoevaluación de mi propio desempeño, planteando acciones de mejora. La autoevaluación no puede quedarse solamente en el reconocimiento de lo que falló, de lo que no se logró, sino; ¿cuales van a ser esas acciones de mejora que voy a incorporar para lograrlo, para alcanzar esa competencia o para desarrollar esa tarea?

 

El Reforzar

Es importante también no solamente autoevaluar las dificultades o detectar las dificultades, sino también decirnos, ¿Qué tan bien lo estamos haciendo?, eso es importante, la automotivación es un elemento fundamental.

 

Planeando me lleva al logro de las metas, esto es ir haciendo seguimiento continuo. Proponemos una tarea al principio del semestre a veces y no le hacemos seguimiento durante el proceso, les decimos a los muchachos “Al final del semestre ustedes deben entregar este proyecto o este trabajo”.

Pues llegan trabajos de muchas formas elaborados, algunos simplemente copiado la noche anterior, sin haber hecho un proceso realmente de elaboración durante el tiempo que usted como profesor considero le iba a tomar al estudiante, y por eso lo dejo al principio del semestre, no lo dejó tres noches antes, porque era para que lo hiciera durante el proceso, pero ¿cuánto hemos hecho seguimiento a esas metas?, ¿cuánto conocemos lo que va pasando con ese proceso?.

Cuando llegamos a la evaluación de la ejecución, al final del resultado, preguntamos y nos preguntamos ¿Qué aspectos logré y qué debo seguir mejorando? o la evaluación se sigue limitando así hayamos incorporado un enfoque competencias, así hayamos transformados la didáctica, la evaluación se sigue convirtiendo en las mismas pruebas de toda la vida que entregan al final una nota, pero que no nos permiten saber, ¿Que aprendimos y qué necesitamos seguir aprendiendo?.

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